Qué fotos enviar para explicar una reparación.

Una buena foto puede ayudar al especialista a entender el trabajo y a hacerle preguntas más concretas. No siempre permite confirmar el precio, pero sí puede evitar una conversación llena de dudas.

Empiece con una vista general.

Muestre dónde está el problema y qué hay alrededor. Si se trata de una repisa o un soporte, incluya la pared completa y el espacio disponible. Para un mueble, una foto de la caja o del modelo puede ser más útil que varias piezas sueltas.

Agregue el detalle que necesita atención.

Después tome una foto más cercana de la pieza, la mancha o la falla visible. Incluya medidas aproximadas cuando las conozca. Si una puerta roza o una gaveta no cierra, explique qué ocurre: una imagen por sí sola puede no mostrar el problema.

Proteja la información de su casa.

Revise que no aparezcan documentos, personas, llaves, códigos de acceso o pantallas con datos privados. No necesita enviar la dirección exacta en una fotografía.

No se exponga para conseguir una imagen.

No abra instalaciones eléctricas, no desarme equipos y no suba a lugares inseguros. Describa lo que puede observar desde una posición segura. El especialista le indicará si necesita una valoración en el lugar.